sábado, 28 de octubre de 2017

61. First dates: edición Seattle (Capítulo 7: como un burro amarrado en la puerta del baile)


“Me dices goodbye en tu nota tan ricamente,
y no me hago a la idea de no volver a verte
si lo llego a saber mimoso no te bajo el puente
me tiré de cabeza y me arrastró la corriente”
Manolo García, Como un burro amarrado en la puerta del baile

Bienvenidos al último capítulo de la serie. La verdad es que he disfrutado mucho escribiéndola y viviendo toda la experiencia… ha sido divertido, cansado, intimidante, empoderante y sorprendente al mismo tiempo. Muchas gracias a todos los que habéis seguido la historia, hecho comentarios y me habéis animado a seguir. Ahora, dejando paso al otoño, me retiro un poco a aguas más calmas, y eso es en parte porque… bueno, no me adelanto, sigo por donde iba. Si os falta alguno de los otros capítulos, aquí los podéis leer.

24 de septiembre
Rara vez las cosas salen como uno las planea. Hoy por fin he conocido a G. La conversación ha fluido, la cita ha ido bien y tenemos cosas en común pero no ha habido atracción física, ni tampoco hemos conectado mucho en el sentido del humor... G es un chico bastante complejo y desde luego una persona muy interesante... quizás porque estoy cegada con I, quizás simplemente por él. La verdad es que no me ha gustado demasiado, es decir, tampoco es que me desagrade en extremo, pero no me hace ilusión. Me encantaría ser amiga suya pero creo que eso es todo. Es decir, si con I no fuese bien no me importaría seguir quedando a ver qué pasa... creo. Además, es una persona muy rígida y creo que no me sentiría cómoda actuando con naturalidad ante él.

Todo ha sido un poco desastre. Resulta que por unas obras que están haciendo en los túneles, su autobús se ha retrasado, hemos terminado quedando en que yo cogería uno más tarde y me encontraría con él dentro del autobús... después ha resultado que ese autobús tampoco iba hacia donde se suponía y nos hemos visto en la estación... Digo visto pero ha tenido él que llamarme por mi nombre porque entre que no llevaba las gafas y que no lo esperaba ahí no lo he reconocido. Hemos caminado hasta Chinatown para coger el autobús correcto pero no pasaba... por lo que hemos decidido comprarnos un bubble tea. Tras esperar otro rato sin éxito, hemos decidido que lo mejor sería quedarnos por Downtown y que yo le enseñase las cosas que conozco. Cuando ya habíamos andado 3 manzanas hemos visto el autobús dirigiéndose a la parada. Me ha dicho que si no me importaba correr y le he dicho que no. Hemos corrido 3 manzanas y a mí me iba a dar algo porque estaba con un dolor de barriga considerable (las maravillas de ser mujer). Pero bueno, la cuestión es que pese a todo pronóstico hemos cogido el autobús y hemos ido hacia su zona que, por cierto, ha sido preciosa. Hemos caminado por un parque muy tranquilo, visitado un edificio con una cascada interior y una escultura de Chihuli, y me ha llevado a un piso 28 a contemplar las vistas de la ciudad… aunque sin las gafas no he visto gran cosa.

Dice que quiere volver a verme y me ha propuesto ir a un festival de té que hay este sábado. La cosa es que estarán aquí unas amigas y pasaré el fin de semana con ellas por lo que aún no sé qué hacer... de todas formas no quiero que se haga ilusiones. Ay, ya se verá.

I, el yogurín, me ha mandado una foto suya esta tarde que me ha gustado más todavía. Estoy deseando verlo el martes, ya tenemos sitio para quedar: lo voy a llevar a un local de vinos en el que tienen un menú de happy hour muy majo.

25 de septiembre
Sin noticias de G. Ni anoche ni hoy me ha dicho nada… Y la verdad es que tampoco lo he echado de menos. Me da pena, aunque sólo un poco y ahora me planteo lo diferente que vería todo lo que ha pasado si I no hubiese aparecido en escena. Seguramente estaría frustrada, cuestionándome la utilidad de la web esta y si merece la pena. Pero mírame, escribiendo esto con una mascarilla facial puesta, para tener buena cara en la cita con I de mañana.

No sé, no es porque G no sea un bellezón e I me parezca un adonis, es por lo cómoda que estoy con I, lo que me río, lo fácil que es… Y os puedo asegurar que, en un contexto de chicos de otra cultura, cuyo primer idioma no es el español, es un logro muy grande. Tener una pareja de otro país estaba en la lista de cosas que veía hacer a otra gente y pensaba: “wow, qué valientes / pacientes / loquesea son, yo no sería capaz”, aunque para contar toda la verdad, vivir fuera de España y conseguir un visado para EEUU también estaba en la lista de cosas que me parecían imposibles de conseguir por mí.

En resumen, que además del incidente del coche, me da la sensación de que G y yo no nos entenderíamos bien en algunas otras cosas… No sé si lo veré el fin de semana, igual sí.

Hoy me he sentido algo insegura con I. No por nada en especial, sino porque me ha malacostumbrado a darme los buenos días todas las mañanas y no lo ha hecho. He decidido escribirle yo por la tarde y hemos concretado hora para mañana. Cruzo los dedos, me haría muchísima ilusión que esta cita fuese bien… serviría para demostrarme que tanto esfuerzo ha merecido la pena. Eso y que puedo gustarle a un guiri buenorro de 25 años, jajaja. Ay, qué vértigo… de alguna forma tengo miedo de que como tantas otras veces algo se tuerza y vuelva a mi apartamento sin beso de buenas noches ni promesa de tercera cita. En fin, habrá que tener un poco de fe.

26 de septiembre
Me ha dado los buenos días y hemos empezado a hablar de chorradas y a partirnos de risa. Creo que podría acostumbrarme... tras bailar en la ducha y ponerme mis mejores galas "laborales", me dispongo a empezar la mañana con energía, espero concentrarme y rendir. 6 horas y media más y estaré viendo cómo I me sonríe otra vez.

G no ha dicho nada hoy tampoco... si me importara ya le habría escrito yo o tendría las uñas más que mordidas.

Es curioso cómo se puede ser confiada y segura en algunos aspectos y en otros dejar que las interacciones con el sexo opuesto influyan en el humor... supongo que tampoco está mal abrirse a esta experiencia, dejar que nos desestabilicen un poco y darnos cuenta de que, a veces, merece la pena perder el equilibrio.

8 de la tarde
Menuda decepción. La cita ha ido bien, hemos charlado, nos hemos reído, hemos estado cómodos... pero no he visto acercamiento físico por su parte. No sé si ha sido timidez, diferencia cultural, ritmo más lento o que simplemente no le gusto.

Yo quería mi beso, jo... Estoy triste. Ya sé que lo único truncado aquí son mis expectativas... Pero me duele, porque me había hecho ilusiones, me he abierto para mostrarme tal como soy y eso me ha hecho vulnerable. Sin arriesgar no se puede ganar y siento que ahora he perdido.

¿Debería haber sido más lanzada y haberle dicho de quedar otro día? No sé por qué, pero creo que me habría dicho que sí por compromiso. A ver, que a lo mejor me escribe mañana y tan normal... pero no me gusta este juego, me gustan las cosas claras y estas no lo están para nada. Si esto acaba aquí me va a costar mucho ilusionarme con el siguiente...

27 de septiembre
El yogurín me ha dado calabazas. Ahora mismo no creo en los hombres, en las citas ni en nada y quiero mandarlo todo a la mierda… es como si mi miedo, el de que ni siquiera este “último recurso” que es la app fuera a funcionar, se estuviese materializando y ya no tuviera más oportunidades de conocer a nadie en la vida. Sé que es una visión catastrofista, que hace dos semanas no conocía al yogurín y que ya se me pasará… pero ahora mismo estoy en el fango, y tengo derecho a rebozarme en él por un día. Joe.

9 de la noche
No quiero ser una de esas mujeres que se vuelven cínicas y pierden la ilusión, no quiero escrutar a cada uno que me diga algo “por si acaso”. Dije que si esta app me cambiaba para mal la dejaría… voy a tomarme un respiro y creo que volveré. Es curioso, nunca había vivido esta experiencia: chica conoce a chico, chico parece normal, van a una segunda cita y sigue pareciendo normal, chico le dice a chica que no está interesado sin dejarla 100 años preguntándose qué pasó. Normal. Todo como debería ser (salvo por la parte de las calabazas, jajaja), pero por una vez podría decir que he vivido una historia que considero normal. Y sigo pensando que sin ella lo de G me habría dolido más… esto me está doliendo porque me he dado entera, sin censura, sin suspicacias, y parece que no ha sido suficiente. Pero me voy a casa con la conciencia tranquila sabiendo que he jugado un buen partido: unas veces se gana y otras se aprende.

28 de septiembre
Hoy los ruidos de la ciudad y la luz de un inesperado cielo demasiado azul para el otoño, me han sacado de mi ensueño. Me he despertado pensando que lo que ha pasado con este chico no me da pena por él, sino por mí. No he pensado en ningún momento que no lo volveré a ver ni en todo lo que "podría haber sido y no fue" con él. Y si lo pienso no me da pena.

Me da miedo o pena por mí. Miedo de que la siguiente vez no me atreva a abrirme tanto, pena de que otro intento no me haya salido bien. Me aterra quemarme y que cuando aparezca uno apañado me sienta demasiado bloqueada como para hacerle caso.

Me reitero: hace una semana no conocía al yogurín y casi que ya me da un poco igual... después de todo quizás no soy tan romántica, creo que al principio debe haber conexión en la forma de pensar, comodidad estando juntos y atracción física... lo demás surge con el tiempo. A no ser que sea un flechazo fulminante: no creo en el amor a primera vista. Y eso no es malo, es práctico.

Creo en el romanticismo en el sentido original y amplio del término: creo en luchar por tus ideales, en serte fiel, en buscar algo auténtico y en ilusionarse sin miedo y darlo todo de ti. A veces eso incluye a otra persona que se siente igual hacia ti y decide hacer lo mismo... Y entonces surge el romanticismo en el sentido convencional.

Esta guerrera necesita un descanso, pero le hará caso a Daniel Johnston y volverá sin duda con fuerza a por más cuando esté preparada. Lo siento si os decepciono... Esto no es ninguna novela, no es más que mi vida. Quizás cuando escriba ficción haré como Jane Austen y arreglaré todo lo que en la vida real no ha terminado tan bien. De momento, me toca seguir viviendo.

2 de octubre
Qué falta me hacía... Hoy han vuelto las clases de tango. Ha sido balsámico pasar dos horas en los brazos de yo no sé cuántos hombres. Con algunos tambaleándome, con un par casi volando. Es de estas cosas que no eras consciente de todo lo que las echabas de menos hasta que las vuelves a probar. Esto me ha hecho decidirme: voy a vencer la pereza y a ir a clase pase lo que pase. Voy a empezar a ir a bailes sociales y a quedar con la profesora, que es genial, fuera. Voy a exprimir al máximo los dos años que me quedan en tango, voy a irme de esta ciudad teniendo al menos un nivel intermedio.

3 de octubre
He vuelto a la app a darlo todo, como veis, no me ha durado mucho el duelo por I. G me dijo antes de ayer que quería volver a verme, pero sólo como amigos. Mejor... no lo veía como nada más. Es curiosa la distancia que puede haber entre la persona "sobre el papel" y en la vida real.

Estoy hablando con un mulato que dice que su abuela es española, un chico de Chile y un hombre de Colombia. ¿Será que me habré cansado de tanto guiri soso y busco un poco de saaaaborr? No lo sé... Me resisto a llamar J a ninguno de ellos, J será el siguiente con el que decida quedar en persona. Quien me conoce sabe mi historia con las jotas... todo chico con el que me he visto involucrada cuyo nombre, apodo etc. empezase por J ha sido el caos, lo surrealista, el huracán... pero también la pasión, la magia y la valentía que viene de su mano. Así que espero con curiosidad y miedo, a partes iguales a que aparezca el chico J. Por tanto, no va a ser cualquiera, seré un poco más selectiva.

No me doy por vencida, como dice una amiga: esto es como esos juegos de rascar en los que te puede salir un “sigue probando”. Lo que tengo claro es que me voy a tomar un descanso, mi energía es limitada y, en estos momentos, está mejor encarrilada en el cambio de trabajo que se avecina.

Como ya decía, el tema está también un poco manido para seguir escribiendo, así que vamos a hacer un trato: si pasa algo interesante que sea digno de contar lo haré. Hasta entonces, el blog vuelve a la normalidad. Lo siguiente que os cuente será una aventura que tengo planeada en Florida y después os hablaré del trabajo nuevo. ¿Qué os parece?

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domingo, 15 de octubre de 2017

60. First dates: edición Seattle (Capítulo 6: segundo asalto)


“True love will find you in the end
This is a promise with a catch
Only if you're looking can it find you
'Cause true love is searching too

But how can it recognize you
Unless you step out into the light?
Don't be sad I know you will
But don't give up until
True love finds you in the end.”
Daniel Johnston, True love will find you in the end


Continuando con la serie acerca de los líos en Ciudad Esmeralda, aquí tenéis el Capítulo 6. Si os perdisteis las anteriores, podéis consultarlos en el índice del blog.

16 de septiembre, 6 de la tarde
Ya estoy de vuelta en Ciudad Esmeralda, como siempre, mi escapada a casa ha sido genial pero frenética, y se ha pasado en un suspiro. Me da pena pero me consuelo pensando en que vuelvo al fresquito, a la ausencia de mosquitos, a la tranquilidad de mi piso y a los bosques enormes y preciosos, no está tan mal.

Es sábado por la tarde, tras dos días aquí ya he deshecho la maleta, limpiado, comprado y realizado varias gestiones, así que: ¿qué mejor plan para vencer el jet-lag que pasar una tarde perezosa actualizando el perfil online y volviendo al ruedo? Espero que sea diferente ahora que ya tengo un mes de experiencia y estoy más descansada. Me da pereza pero a quien algo quiere, algo le cuesta. Me haría mucha ilusión que me hubiese escrito G, a ver qué pasa. Vamos allá. Ay, me da vértigo y pereza… Supongo que ser así de pava es marca de la casa.

94 mensajes sin leer (4 nuevos del tiempo que he estado fuera), 1945 “me gusta” a mi perfil. Parece que hay a quien he dejado de “gustarle” jajaja, o se han quitado la app. Uhh, ¡G me ha contestado! Que se le había pasado contestar porque estaba de viaje, que está deseando conocerme en persona, jujuju.

También me ha escrito el que va a ser el chico I, ¿de i…nteresante? Jo, se va poniendo difícil esto de las letras, miedo me da ver que la K está cerca. A lo que iba: I es un yogurín de 25 años con una cara adorable y un 97% de compatibilidad conmigo. Me escribió justo el día que me iba, me hizo ilusión pero tuve que decirle que por qué no hablábamos a la vuelta si aún estaba por aquí (otro chico que me escribió ya no está, por ejemplo). Me encanta cómo se describe, que también tiene sentido del humor, que habla un poco de español y que parece que tiene buen corazón. Dice que es de una ciudad pequeña y ha ido a la universidad, es programador informático y le encanta viajar, todo muy interesante. Ah, es pelirrojo jajaja, nunca he besado a uno y no me importaría que este fuera el primero. Me escribió el miércoles y me dijo: “¡Espero que lo estés pasando bien en España! Espero que esto no suene raro, pero estoy deseando tener noticias tuyas pronto :)” Qué mono… le he dicho que ya estoy de vuelta, que para nada, que me ha encantado su mensaje. De momento no voy a hablarle a nadie más… a ver qué pasa con estos dos. A H (el bailongo) no me apetece volver a verlo, así que si no me dice nada, tampoco lo haré yo, y E (el soplador de vidrio) no contestó lo último que le puse en agosto, así que listo, dos menos por los que preocuparse.

17 de septiembre
2000 “me gusta” al perfil. Nunca la vuelta al cole fue tan divertida. El jet lag me dejo KO anoche, así que me he despertado con un mensaje de I. Qué mono es este chico, me parece muy inocente… Su plan para hoy es hacer sidra casera (de esa que no lleva alcohol, pero se le echan especias y se puede tomar caliente en invierno). Parece que el chico ha viajado y le interesan las cosas culturales… y el heavy metal. Si esto va bien, creo que no me aburriré. Bueno, pues ya hemos dicho de quedar… seguramente hacia el fin de semana, porque a saber la semanita de trabajo que me espera y no quiero marear al pobre. Se ha criado en una isla, lo cual me resulta bastante exótico, quiero conocer más de cerca ese estilo de vida. Me voy a dar un paseo, Ciudad Esmeralda me espera.

18 de septiembre, 8 de la tarde
Ayer le di mi número a I. Llevo desde las 4 con mensajitos con él, parece que tengo 15 años y eso me encanta. Me saludó a media mañana y hemos hablado un poco de todo… al cambiar de móvil ahora sí que puedo recibir fotos por SMS (con el de antes no podía), así que se abren nuevas posibilidades de comunicación. Me ha enviado una foto de ayer haciendo sidra (me reitero: es adorable), y yo le he enviado una del perfil de la ciudad desde uno de mis parques preferidos. Dice que le encantan esas fotos. Y mi sentido del humor, que soy muy graciosa (puntazo para mí, hacer reír a hombres por mensaje y en inglés). Me ha preguntado que si me puede llamar Dra. Dorothy… en fin.

No sé cómo, nos hemos puesto a hablar de música y le he terminado haciendo una lista de reproducción de Spotify con mis canciones de rock duro preferidas de grupos españoles (porque quiere practicar su español). Le ha flipado. Dice que nunca nadie le había hecho una… a mi desde la época en la que se grababan cintas de casete con éxitos de la radio, tampoco (el yogurín ni sabrá lo que es eso, ay). Me está dando muy buena impresión, estoy muy cómoda, más que con ninguno hasta ahora. Espero que no sea un espejismo y el viernes vaya bien… y si no hay atracción creo que podría ser un amigo genial.

G me escribió anoche pero lo he visto hoy. Que si me apetece quedar e intercambiamos historias. Le he propuesto quedar el sábado… se me acumula el trabajo. A ver qué pasa con este, desde luego son estilos opuestos, uno 6 años menor que yo, otro 6 años mayor.

Anoche empecé a ver Sexo en NY, desde el principio. Me sorprendió mucho… resulta que me siento bastante identificada con las aventuras y desventuras de esas 4 solteras de Manhattan. Lo cual en cierto modo es triste, la primera temporada se rodó en el 98, hace casi 20 años. ¿No hemos avanzado nada? Sigue habiendo gente desesperada por casarse a toda costa sin importar con quién, miradas de lástima o envidia al decir que estás soltera a los 30, personas a las que les parece mal que las mujeres hagan lo que les dé la gana… en fin. Ni mi piso es tan fantabuloso, ni me gastaría en la vida tanto dinero en unos tacones, ni me pagan por escribir, por lo demás de verdad que creo que esa ficción está más cerca de mi vida real de lo que hubiera podido suponer… lo que me hace pensar que hay mucho de verdad en las historias, que seguramente las guionistas o la autora de la novela en la que se basa la serie se habrán inspirado en su vida. Por favor, si en un momento dado Carrie mirando a cámara dice “bueno, vamos a hacer un experimento con este tío, todo sea por investigar para la columna” ¿os suena de algo? En resumen, que desde dentro no es tan glamuroso ni es nada del otro mundo, es cierto que hay momentos de mirar a los rascacielos por la ventana mientras te paseas descalza y en camisón por el suelo de parqué, sonriendo porque algún chiqui te ha dicho una tontería… pero hay mucho curro, mucha morralla, mucho echarle paciencia y mucho echarle valor. Me voy a por otro capítulo, este va sobre salir con chicos en la veintena cuando tú tienes 30… ¿será posible? En fin, seguiremos informando.

21 de septiembre, 11.30 de la noche
Estoy nerviosa. Mañana conozco a I, es la primera vez que quedo con un chico con el que de verdad he conectado, la primera vez que siento que tengo “algo que perder”. Es lindísimo, hemos ido hablando todos los días por mensaje y cada vez veo más cosas que tenemos en común. Creo que irá bien, aunque estoy en plan adolescente con la ropa: en los dos últimos días se me han roto dos pantalones que pensaba ponerme y la camiseta que había pensado elegir se ha quedado en mi casa de España… fui el otro día a comprarme algo pero no vi nada interesante. Crisis de moda total, jajaja, pero algo tenía que pasarme para que la cosa se pusiera interesante. Tras arreglarme las uñas y ponerme una mascarilla, me voy a la cama pronto para tener buena cara mañana. Qué curiosidad… ¿qué pasará? De verdad que espero poder contaros algo jugoso y no decepcionante.

Con G voy a quedar sábado o domingo, el día que mejor tiempo haga. Aunque hoy es el último día de verano, aquí ya ha entrado el otoño con todas las de la ley: lluvia, frío, hojas por el suelo y árboles que empiezan a teñirse de naranja. Vamos a ir a un parque con muy buena pinta que tiene cascadas y todo… si vamos a hacer senderismo supongo que no tendré que preocuparme por la ropa con este. Si hace malo iremos a un museo. Me estoy reilusionando con G también, no recordaba lo culto y lo bien hecho que era, creo que podría aprender un montón de él… ay madre, como vaya bien de verdad con los dos, me voy a meter en un lío para el que tampoco estaba preparada.

22 de septiembre, 11 de la noche
Se me han perdido las gafas. Puede parecer lo más normal del mundo pero en 15 años que llevo utilizándolas no me había pasado nunca, ni siquiera me las he dejado olvidadas ni una sola vez y ¿cuándo tenía que pasar? pues hoy precisamente que tenía que conocer a un chico nuevo. En cierto modo lo he agradecido ya que iba nerviosilla y esto me ha hecho centrar la atención en el asunto de las gafas. Se lo he dicho a I y me ha dicho que no me preocupe, que lo iba a reconocer seguro. Al final he llegado yo primero y me he sentado a esperarlo, él ha llegado enseguida y nos hemos abrazado.

La conversación ha fluido genial, hemos estado juntos casi 5 horas pero a mí se me ha pasado en un suspiro. Me ha encantado, es mucho más guapo en persona. De hecho no paraba de mirarlo para intentar buscarle algo que no me pareciera atractivo (estaba con esa sensación de “demasiado bonito para ser verdad”) y no lo he encontrado. Parece que tiene más años de su edad... me esperaba un niñato pero es un hombre hecho y derecho (y muy alto, por cierto… yo creo que en esta app hacen como en las montañas rusas: si los chicos no llegan a 1.80 no les dejan hacerse la cuenta). Tenemos muchas cosas en común, también le gusta escribir, es un payaso y resulta que se está dejando el pelo largo para donarlo a las personas con cáncer (nunca había salido con un chico con el pelo más lago que yo, me hace ilusión). No sé si se puede ser más adorable... Durante la cena (muy sana, por cierto, pero con sidra) ha estado muy atento sirviéndome agua cuando se me terminaba. Después de cenar hemos ido a dar un paseo. Ha habido un momento en el que nos hemos medio cogido de la mano porque le estaba diciendo que tenía frío y han saltado chispas, luego nos hemos tomado un helado y hemos hablado de un montón de cosas, incluido que su abuelo era de la CIA y que su hermano tiene un doctorado sobre los hombres lobo en la mitología celta. Me recuerda un montón a mí... salvo porque no le gusta bailar ni el chocolate. Quizás podría decir que esos son los únicos “defectos” que he podido encontrarle y, francamente, tampoco es que me importen demasiado.

Finalmente hemos vuelto andando a casa (vive cerca, punto muy positivo), me ha acompañado porque la mía le pillaba de camino y de vuelta ha pasado una de esas cosas que ya me estaban faltando para que esto se considere una de mis historias. Yo pensaba que lo de las gafas iba a ser el incidente del día pero no, me equivocaba… aunque por una vez la que se ha hecho un “Bridget Jones” no he sido yo, sino él. Estábamos casi llegando y ha pisado una mierda de perro. De repente dice: “Ah no, es una hoja”. Se la ha intentado quitar con la mano y en ese momento ha descubierto que sí, que era una mierda de perro… lo peor es que no teníamos pañuelos de papel. Le he pedido uno a una mujer que iba por la calle, pero nada. Al final he encontrado un pañuelo arrugado que tenía en el bolsillo y el pobre lo ha usado para limpiarse. Se me ha ocurrido que podíamos entrar en las urgencias de algún hospital cercano y coger gel de alcohol desinfectante de manos para que pudiera limpiarse. Hemos probado y estaba cerrado por ser tan tarde… así que he decidido subir a mi piso y bajarle un poco. Se ha quedado esperando en el portal y se lo he llevado.

La verdad es que ha sido una situación un poco extraña, no quería que subiera porque como he salido corriendo después del trabajo tenía toda la ropa por medio y él me ha dicho que de todas maneras no quería subir para dejarme todo el piso lleno de caca. Qué lástima me ha dado el pobre… después de eso nos hemos despedido con otro abrazo. Me ha dicho que se lo ha pasado muy bien y yo le he dicho que esperaba verlo otra vez. Me ha dicho que claro, se ha ido a casa y cuando ha llegado me ha mandado un mensaje diciéndome que ya estaba en casa y que buenas noches. Le he contestado que buenas noches y que me alegra de haber comprobado que en persona es aún más divertido. No me ha contestado.

A ver qué pasa, voy a dejarle un poco de margen, porque no sé si es que se le cortó el rollo con lo de la caca de perro o no le he gustado como para nada más que para una cita… no me queda muy claro si quiere volver a verme o no. En fin, supongo que sí que ha quedado claro que yo sí le quiero volver a ver, así que la pelota está en su tejado. Al menos me ha demostrado que es posible conocer a chicos absolutamente geniales y que me encantan a través de esta app, algo es algo.

Por cierto, G y yo hemos confirmado para el domingo por la tarde. Espero que no me haga caminar mucho. Estoy cansadísima, en fin me voy a la cama.

23 de septiembre, 10 de la mañana
I me ha dado los buenos días. Me ha dicho que se alegra de que me haya parecido gracioso, que también le ha gustado conocerme en persona. Le he dicho que además de gracioso me ha parecido interesante, que se me ha olvidado hacerle un montón de preguntas que tenía sobre su isla… Me ha dicho que para eso está la próxima ocasión. O sea: quiere verme de nuevo. Ay, qué ilusión. Hemos seguido hablando de más cosas, a ver cómo va.

G y yo hemos quedado por donde él vive, en un parque mañana. A ver qué tal…

20.30 de la noche
Hoy me he quedado en casa tirada comiendo helado y viendo Sexo en Nueva York… la verdad es que a veces se agradece un descanso, por una vez está bien vivir esas historias a través de lo que cuentan otros, es muy cansado vivirlas de primera mano. Me da pereza incluso pensar qué me voy a poner mañana: ¿Qué se supone que se pone una cuando es una cita pero es de día y en un parque? Creo que optaré por vaqueros y camiseta, me pintaré un poco y listo.

En otro orden de cosas, estoy empezando a cuestionarme si es bueno dar tantos detalles en el blog acerca de los chicos… con los primeros no me importaba porque no me gustaban de verdad (madre mía, menos mal que no fue “bien” con ninguno, comparándolo con los dos de ahora, me doy cuenta de lo poco que me gustaban). Por ejemplo, I sabe español, no sé exactamente cuánto, pero si la cosa fuese bien, supongo que en algún momento tendría que contarle que escribo un blog. No sé, me pongo en su lugar y no sé la gracia que me haría enterarme de que casi 100 personas saben de mi incidente con la caca de perro. Aparte, se suponía que esto iba a haber sido una miniserie y vamos ya por el Capítulo 6. Sé que el blog va sobre mis experiencias en Ciudad Esmeralda, y actualmente estoy bastante centrada en esto pero de algún modo, sea como fuere, creo que debo ser fiel al propósito original y escribir sobre ello.

Ya está, he tomado una decisión: el Capítulo 7 será el último, puede que en unos meses publique alguna actualización recopilatoria pero eso es todo. El objetivo de sentirme cómoda escribiendo sobre chicos creo que queda más que cumplido.

11 de la noche
Una de las desventajas de conocer chicos en estas apps es que ellos también estarán haciendo lo mismo y, por tanto, las posibilidades de que conozcan a otra chica más mona que yo o que le haga más gracia son mucho mayores que si no lo estuvieran... eso me hace sentir algo más insegura o quizás tener más prisa por "cerrar" el trato que sea.

PD: No me puedo creer que mañana vaya a conocer a G por fin... estoy más nerviosa que ilusionada, la verdad. Aunque vaya mal pasará a la historia como el primer chico al que le escribí y el primero que me gustó de verdad.

24 de septiembre
Rara vez las cosas salen como uno las planea. Hoy por fin he conocido a G…

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Ay Soletes, todo lo que os cuente es poco… pero como aún queda tela, mejor lo dejamos para la semana que viene. Mientras escribo estas líneas no sé lo que pasará, lo que sí sé es que el próximo capítulo será mi último post sobre este tema. Ya pondré un mini resumen si termino con alguno... ya he expuesto bastante mi vida y es hora de hablar de otros temas, la idea del blog no era contaros mis amoríos y al final se ha alargado la cosa. De todas maneras, tampoco es que os haya dejado de contar cosas interesantes sobre Ciudad Esmeralda a costa esto. Entre las vacaciones, los papeleos correspondientes al cambio de trabajo y quedar con estos mozos, no he tenido tiempo de vivir nada más, así que un poco de paciencia, que el último capítulo está al caer.

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sábado, 30 de septiembre de 2017

59. First dates: edición Seattle (Capítulo 5: choque cultural)


“They're writing songs of love, but not for me.
A lucky star's above, but not for me.
With love to lead the way
I've found more clouds of gray
Than any Russian play could guarantee.”
But not for me, Ella Fitzgerald

Lo sé, en el anterior post os dejé con la miel en los labios. Si os perdisteis las anteriores, podeís consultarlos en el índice del blog . Si no, aquí tenéis la continuación.

12 de agosto
4 de la tarde
No me concentro… debería estar haciendo una cosa de trabajo que no me dio tiempo de terminar ayer y no soy capaz de ponerme. En dos horas debería arreglarme para ir al cine de verano y quiero dejar esto listo. G me ha contestado, no iba a mirarlo porque me da miedo que sea un “¿de qué vas, niña? Estás mal de la cabeza” pero creo que si no lo leo voy a seguir dándole vueltas. Así que ahí voy. No sé por qué me importa tanto, ni si quiera lo conozco… no es más que una posibilidad genial que, como tantas otras, no ha llegado a materializarse. Venga, que la realidad nunca es tan mala.

Un rato después…
Mentira… Agarraos que vienen curvas: “Hola Dorothy. No tengo coche, lo cual es un motivo de ruptura / bandera roja para las mujeres (a pesar de que me puedo mover bastante bien y disfrutar de un montón de actividades), y por lo tanto no voy a marcar las casillas de “buscando algo a largo plazo /  corto plazo” hasta que tenga uno (octubre como mínimo). Así que supongo que podría decir que no "tengo los pies en el suelo", aunque, en realidad sin un coche a menudo los tengo en el suelo (o los pedales de la bicicleta / autobús). Me planteé desactivar mi perfil completamente, en lugar de eso desactivé esas dos opciones para desaparecer de los resultados de la búsqueda de la gente que no tiene que busca a amigos marcado; pero ya aún así encontraste mi perfil.

Mi "lo que sea" con X consiste en dos divertidas citas platónicas (sin besos, sin cogerse de la mano), ciertamente nada comprometido. Tal vez nos enamoremos en un futuro lejano (suelo enamorarme lentamente) a medida que nos conozcamos, tal vez nunca. La cultura actual de ruptura con una pendiente deslizante inmediata hacia la monogamia sucesiva es insalubre para la sociedad, no es estoy defendiendo el poliamor (yo personalmente sólo quiero tener intimidad con una persona a la vez), pero creo que la gente debe tener varias citas sin compromiso, no románticas, sin cegarse a sí mismos por adelantado con el subidón de oxitocina que nubla nuestra visión de los problemas futuros.

Has hecho un análisis reflexivo de los resultados, y tal lógica es admirable. Diviértete en la encantadora España, y la mejor de las suertes buscando. Te haré saber cuando consiga mi coche algún día, a menos que por entonces ya estés con alguien en exclusividad, en cuyo caso no estoy interesado. ¡Estoy bastante seguro de que por mi parte no será así!”

¿¿Qué?? ¿En serio el motivo por el que no quería nada serio es que no tiene coche?, ¿pero con qué clase de tías superficiales trata este pobre?, ¿Tendrá que ver con la cultura americana? Ahora entiendo por qué decía que no era un buen partido… madre mía, si me lo cuentan no me lo creo.

Evidentemente, no me he callado: “Oh wow... Ahora creo que me gustas aún más. ¡Lo del coche es totalmente irrelevante para mí! Yo también camino, voy en autobús, cojo un Uber, si es necesario, o alquilo coches si quiero ir un fin de semana al campo y ninguno de los amigos que vamos tiene coche. Lo que quise decir con "pies en el suelo" es "ser pragmático y realista" (¿Ves ahora por qué no quería escribir un perfil extenso? Jajaja).

Creo que te malinterpreté: pensé que ahora buscabas sólo amigos a raíz de tu cita. Mi respuesta vino de ahí... no me importa conocer a alguien y acabar siendo amigos, pero no quiero conocer a alguien, que creo que me puede gustar, sabiendo que mi única opción es ser amigos… No sé si tiene sentido para ti.

Estoy totalmente de acuerdo contigo... Yo también necesito mi tiempo para abrirme con alguien. No me siento cómoda mostrando el alma o el cuerpo hasta que sienta esa conexión, ese "algo más" que te hace sentir que estás a salvo. Puede requerir algo de paciencia, pero creo que vale la pena. No tengo nada en contra de los rollos de una noche, el poliamor, la pansexualidad o lo que sea (si tú y tu pareja sois felices y no es peligroso: ¡adelante!), pero por ahora nunca me ha apetecido hacer algo de eso.

Ah, estoy bastante segura de que al volver no voy a tener nada "serio", jajaja. Tengo una cita el martes con un chico nuevo (sin altas expectativas) y que será la última hasta que vuelva. Por lo tanto, si tu única razón para marcar la casilla "sólo amigos" es el coche, por favor, escríbeme desde el 15 de septiembre porque estaré deseando conocerte en carne y hueso.”

Respuesta de G, al ratillo: “Lo entiendo. Respecto a "Ahora creo que me gustas aún más" Ey, no me pongas en un pedestal muy alto o te decepcionaré en la vida real. Buen viaje. Hablamos pronto.”

La mía: “Oh, no te preocupes, recuerda la parte de los "pies en el suelo", se aplica a mí también. Sólo quería que supieras que me gustó lo que dijiste... Soy consciente de que todos somos seres humanos y, por tanto, no somos perfectos. Pero resulta que, de vez en cuando, me gustan algunos de esos humanos, imperfecciones incluidas.”

PD: 1720 “me gusta”, 78 conversaciones sin leer.

14 de agosto
1782 “me gusta”, 83 conversaciones sin leer. G no me ha dicho nada más… He quedado con H mañana, ayer me preguntó una tontería, le contesté y no me ha dicho nada, espero que no me haga como el último y me deje en tierra… creo que si no me habla le preguntaré yo por la mañana, si no me confirma pues ni me presento, con la de cosas que tengo que hacer me vendría hasta bien.

Pff, que rollo todo.

11 de la noche
H me ha confirmado la cita, parece que nos veremos, después de todo. Me he metido en su perfil a remirar las fotos y he visto que mide 1.93… de verdad, ¿es que todos los altos ligan online? A ver qué tal va, no tengo muchas expectativas.

G está conectado pero no ha dado señales de vida, jo.

15 de agosto
9 de la mañana
Mierda… ¿me tenía que venir hoy? Pues nada, a drogarse y rezar para que el dolor sea soportable, desde luego vaya oportunidad, porque además estoy hinchada como un globo. Espero que el paseo no sea de los largos, tengo las piernas que parecen dos bloques de cemento, las maravillas de ser mujer. Me arreglo como puedo y me hago un tupé para parecer más alta… aunque sacándome él 30 cm poco arreglo tiene la cosa, jajaja. En fin, al lío.

4 de la tarde
Un mensaje de H, espero que sea para decirme que al final no puede quedar… eso que me ahorro, no me apetece nada. Oh, es para decirme que su bus llega un poco tarde. Vale. Espero que la pastilla que me acabo de tomar me haga efecto, si no va a ser una cita más bien corta…

6 de la tarde
He llegado un poco antes. Lo espero en la puerta del sitio donde hacen el bubble tea y veo a un tipo raro, alto, con gafas de sol y una camiseta repegada de licra que simula la parte de arriba del traje de Spiderman que me mira, sonríe y camina hacia mí… es rarísimo, espero que no sea él. Pasa de largo, uf… No, vuelve y me sonríe… y pasa de largo. Ah, está hablando sólo, es un loco cualquiera, menos mal. H llega y me saluda dándome la mano. Está cortado, se le nota. Entramos. Me recomienda una especie de bubble tea granizado que resulta estar riquísimo.

11 de la noche
H es majo, hemos hablado de muchas cosas, dado un buen paseo (casi 14km, en sandalias) y nos hemos reído. Ha sido un poco rara la forma que ha tenido de “gestionar” que cada uno se pagara lo suyo, me ha abierto la puerta para que pasara un par de veces, me ha pedido el número y me ha dicho que quería quedar otra vez. Se lo he dado. Le he dicho que no sabía si iba a tener tiempo antes de irme… No sé si quiero verle otra vez. A ver, es lo que ya he dicho antes: quizás no es malo que no haya atracción al principio y que vaya surgiendo poco a poco pero no creo que sea tanto pedir que al menos haya un poco de mariposas, ¿no? En fin, supongo que le veré otra vez, a lo mejor me pasa como con A y queda decidido que no hay chicha o puede que sea al revés y empiece a despertarse algo.

1827 “me gusta”, 85 conversaciones sin leer. He vuelto a hablar de cosas insignificantes con E. En fin, a dormir que ha sido un día largo.

16 de agosto
He quedado con H el viernes, mejor verlo otra vez antes de irme. Si va bien genial, ya sé que merece la pena tenerlo esperando para la vuelta. Si no: pues se lo digo ya y puede hacer su vida mientras no estoy, que supongo que la haría igualmente, jajaja, pero así me quedo tranquila de que no lo estoy mareando. Vamos a ir al museo del pinball, la verdad es que tengo ganas.

Le escribí a G esta mañana, le dije: eh, aún me queda una semana por aquí, podemos seguir hablando, si quieres :) . No me ha contestado. Si me habla guay, si no para cuando vuelva.

Me voy a dormir que mañana me espera un día largo, muchas cosas de curro que cerrar y ayudar a Ojitos con una cosa de la mudanza (otra que se me va...). En fin, a ver si me voy recuperando un poco, que anoche dormí fatal del dolor y ayer y hoy pasé dos días regulares. De momento bien así que voy a aprovechar para lanzarme a los brazos de Morfeo.

17 de agosto
Me ha dado pena lo de Ojitos… aunque como se va a España, hemos quedado en vernos en diciembre. Ha sido un día largo… y mañana me esperan 3 reuniones y cerrar un montón de cosas en el trabajo, así que a ver cómo llego a la cita. No tengo muchas esperanzas, pero mira, mejor aclararme antes de irme.

Sin noticias de G… a ver si en vez de G de genial va a ser G de gilipollas.

19 de agosto
La cita de ayer fue bien. Bien pero no me sirvió para aclararme, al revés. El chico no me hace ilusión, pero es majo y no sé, quizás pueda haber algo más. Como no lo tengo nada claro, decidí ser sincera y decírselo cuando me escribió al llegar a casa.

H: ¡Me lo he pasado genial esta noche! Aunque estoy triste que no podré verte durante unas semanas.

Dorothy: Yo también lo he pasado genial, y se me pasó el tiempo muy rápido... Creo que eres genial y me gustaría llegar a conocerte mejor cuando esté de vuelta. Sin embargo, no estoy segura de si esto eventualmente se convertirá en una amistad o en algo más con el tiempo, así que no creo que sea "justo" que estés "esperando" un mes, así que por favor continúa conociendo nuevas chicas y disfrutando del verano. Si todavía estás "libre" cuando vuelva, podemos quedar de nuevo. Lo siento si he sido demasiado directa, pero así es como lo veo. ¿Qué te parece?

H: Te agradezco que seas directa :) Me siento de la misma manera, no estoy seguro de cómo van a salir las cosas, pero estoy interesado en conocerte más cuando regreses, si todavía estoy "libre".

Esta experiencia me está enseñando. Me enseña que hay chicos buenos ahí fuera, que hay diferentes ritmos, diferentes aptitudes y cualidades que pueden tener las personas que solas en el aire no significan nada pero que en la mezcla y dosis adecuadas pueden hacer que se produzca la magia. También me enseña a ser paciente, a eso y a que no se me exige tener las cosas claras o tomar decisiones pronto... está bien no saber. También me ha enseñado que siendo sincera y usando buenas palabras es posible que no haya enfados dando calabazas.

He de confesar que hubo un momento surrealista durante la última cita con H. El sitio al que queríamos ir, el mencionado museo del pinball, resultó ser una habitación con moqueta y unas 20 máquinas de pinball alineadas en las paredes. Si pagas 15 dólares puedes jugar a lo que quieras. Entramos, nos miramos, nos dijimos mutuamente que pensábamos que aquello era un museo en condiciones y decidimos salir de allí antes de que nos cobraran.

Terminamos yendo a la busca y captura del sitio que teníamos los dos en mente. Parece ser que no existe, aunque tras casi 20.000 pasos recorrimos casi todos los sitios de recreativos de esta zona de la ciudad. A mitad de la cita paramos en unos que H conocía y me quedé sorprendida: eran enormes y tenían de todo. No sé si recordaréis las “campus party” que se solían hacer al inicio de los 2000 en España, donde los asistentes viajaban con su ordenador y todos se conectaban juntos en habitaciones enormes para disfrutar de juegos multijugador. Pues bien, había un par de habitaciones como esas (ordenadores y cascos incluidos) para tal propósito, que se podían alquilar para fiestas.

Le pregunté a H que cuál era su juego preferido y me dijo que el DDR. El DDR es una máquina que tiene unas flechas en el suelo que debes pisar cuando aparecen en pantalla y se iluminan en el suelo (a lo mejor os suena más la alformbra para Play Station que vendían hace tiempo). Sonará una canción, probablemente en japonés, y en la pantalla aparecerá una muñequita de anime siguiendo el ritmo. Mi deducción lógica era que la principal clientela de tal aparato serían niñas adolescentes. No podía estar más equivocada. Un grupo de hombres hechos y derechos, y algún que otro adolescente, hacía cola para jugar. H me preguntó si me importaba si jugaba una y le dije que por supuesto, adelante. Mientras configuraba la dificultad y elegía la canción, un corrillo empezó a formarse a su alrededor. Empecé a oir cosas como “wow, eso es otro nivel”, “genial, a ver cómo lo hace”, “oh, yo no podría”. Mi expectación crecía por momentos: resulta que el nivel “supe ultra pro de la muerte” (al cual H iba a jugar) consistía en bailar una canción con ritmo frenético utilizando los cuadrados de dos jugadores, es decir, teniendo que pisar 8 flechas diferentes (dos delante, dos detrás y cuatro alienadas en el medio). Mientras lo bordaba, porque lo bordó, yo casi perdía de vista sus pies… Los otros hombres lo vitoreaban y me felicitaban por el “portento” que tenía al lado. Me impresionó, sí, pero no despertó en mí instintos digamos… pasionales. No podía quitarme de la cabeza una escena de Malcom in the Middle con el padre bailando. No he sido capaz de encontrarla pero creo que este ejemplo sirve para ilustrar de lo que hablo:

Tras felicitar a H, decirle lo que me había sorprendido que alguien tal alto tuviese semejante coordinación, y acompañarle a por agua, el pobre la necesitaba, jugamos una partida a una máquina rara de meter unas bolas en unos agujeros que había en una pared tras un cristal (máquina que casi me cargo) y otra en una mesa de aire (que por cierto en inglés se llama “Air Hockey”). Al terminar seguimos con la búsqueda del sitio misterioso y como se estaba haciendo tarde y estaba molida de la semana, lo acompañé al autobús y nos despedimos con un abrazo.

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Pues tras un mes en Ok Cupid, con 1961 “me gusta” al perfil y 91 conversaciones sin leer, me tomo un descanso de la web. Iba a desactivar el perfil y volverlo a activar a la vuelta pero si hicera eso aparecería como borrado… y me interesa que los chicos con los que ya he conectado no piensen que ya no estoy disponible, así que antes de irme puse un aviso en el perfil diciendo que iba a estar un mes viajando, que la idea era desconectar de todo, incluyendo esto y que volvería a mediados de septiembre.

Me di un mes para probarlo, y tras los miedos y agobios iniciales la verdad es que ya me parece lo más normal del mundo, es simplemente una ventana a los solteros heterosexuales de Ciudad Esmeralda. Es cierto que hay mucho adulador, uno se me enfadó porque le dije que se notaba que sus mensajes eran copiados y pegados en todos los perfiles, que igual atraía más a las chicas que eligiera algún detalle que le hubiera gustado en lugar de hacerlo al estilo “ataque de fuerza bruta”. Se me enfadó y me dijo: “oh, qué mona, ¿Crees que algún chico te va a encontrar especial? Suerte”. Le dije que no se preocupara, que había que ser especial también para encontrarme especial a mí, y que no era su caso. Ahí descubrí que había una función para bloquear usuarios (no te ven ni te pueden hablar), muy útil. Por suerte ha sido el único caso así de imbécil, y he podido hablar con 50 al menos.

En conclusión, que me tomo un merecido descanso ahora que voy vislumbrando los entresijos de esto, así que aunque el siguiente post lo publique dentro de dos semanas, en la vida real habrá transcurrido más de un mes. En el tiempo “muerto” habré estado en casa de vacaciones y haciendo cosas varias. ¿Qué pasará con G?, ¿y con H? ¿Habrá algún I, J o K interesantes? Lo últimos perfiles que guardé prometían bastante, así que yo espero que sí, de un modo u otro: ¡Pronto lo sabremos! Os contaré lo que pasa a la vuelta en el Capítulo 6: “segundo asalto”.

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